La tesis Explica cómo las reglas electorales y el tamaño de las circunscripciones incentivan el voto útil, especialmente en provincias con pocos escaños, donde los partidos pequeños tienen más difícil obtener representación.
Según el catedrático emérito de Ciencia Política y de la Administración por la Universidad Autónoma de Barcelona Josep Maria Vallès, el voto estratégico o voto ... útil «se da cuando el elector percibe que su primera preferencia no tiene posibilidades de obtener representación y decide orientar su sufragio hacia una segunda opción con mayores probabilidades de éxito, con el fin de evitar que su papeleta resulte inútil o favorezca indirectamente a la opción que más rechaza».
Previamente, el politólogo francés Maurice Duverger, considerado uno de los padres de la sociología política moderna, había demostrado que los sistemas electorales estructuran el comportamiento de los electores. Explicó que los modelos mayoritarios a una sola vuelta generan una respuesta psicológica en los votantes al darse cuenta de que sus partidos preferidos, si no son grandes, no tienen posibilidades de ganar, por lo que los electores concentran el voto de forma natural en los candidatos con opciones reales.
Este fenómeno, que se conoce en el ámbito científico como «Efecto Psicológico», tiende a consolidar el bipartidismo.Otros autores españoles como Enrique García Viñuela, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, han aplicado esta teoría al marco electoral español y han conseguido demostrar que en nuestro sistema de circunscripciones provinciales, regulado por la Ley D'Hondt, el voto útil o estratégico se activa con mayor intensidad en provincias pequeñas con pocos escaños en disputa, donde el umbral de sufragios para conseguir representación es altísimo.
Sin embargo, esto no sucede en aquellos territorios donde se concentra un porcentaje muy alto de escaños a repartir. Nuestras reglas electorales particulares, establecidas por la Ley Orgánica de Régimen Electoral General y muy obsequiosas con los intereses de los nacionalismos periféricos, terminan construyendo un escenario mucho más asimétrico que el planteado por el francés, pues los partidos nacionalistas rentabilizan la asignación de escaños de manera óptima y consiguen representación institucional directa sin verse arrastrados por la dinámica bipartidista.
En este aspecto también existe una España de dos velocidades.Ahora bien, todo este chorreo teórico suele funcionar en un contexto político y social muy diferente al creado por el sanchismo. Hoy, el voto útil y su contrario no pueden plantearse en términos de siglas partidistas para aquellos que siguen creyendo en la unidad nacional o en la propia democracia. El voto útil servirá, esta vez, para recuperar la normalidad institucional. Y después, ya si eso, nos ponemos a esas discusiones bizantinas sobre los nuevos liberales amarillos y naranjas.
Pregunta sobre esta noticia
Respuestas automáticas a partir de las noticias de El Autómata, sus fuentes y la radio. Pueden contener errores: comprueba los enlaces.
Texto íntegro de Bruno Fernández Terrasa, publicado en Las Provincias el 19 oct, 23:26. El Autómata lo recoge en su sección de Opinión sin cambiar una palabra; solo la tesis y el tema son nuestros, escritos por una inteligencia artificial. Leer en Las Provincias.
Más noticias de esta edición

El Supremo no se intimida

El Gobierno sabotea al Supremo y al censo

Cuando se hace campaña electoral con el dinero de todos

Otra dana, otro país
