La tesis Señala la contradicción entre la campaña socialista contra los grandes tenedores y los treinta pisos de la pareja de su portavoz, y cuestiona la aplicación desigual de la ejemplaridad política.
Ha dimitido alguien pillado en una contradicción. Las contradicciones ideológicas, cuando salen a la luz en período electoral, conviene gestionarlas. Se pronuncia alguna frase solemne sobre la ejemplaridad y se espera a que el siguiente escándalo tape el anterior. Montse Mínguez, portavoz socialista, ha tenido que abandonar el cargo después de que los treinta pisos de su pareja, con sus correspondientes derechos de desahucio, le estallaran al partido en plena campaña contra los rentistas.
Parece escrito por un guionista de la oposición. El rentista ha pasado a ser para el PSOE una figura moralmente sospechosa, un especulador al que conviene poner en cintura, limitarle los beneficios y recordarle que el mercado tiene obligaciones con la sociedad. Todo muy edificante mientras los treinta pisos de la pareja de Mínguez no duerman en casa. Los socialistas sostienen que su portavoz ha votado siempre a favor de impedir que los grandes tenedores saquen beneficios.
Puede ser cierto. También es posible votar contra los intereses de una actividad y compartir la vida con alguien que obtiene sus ingresos de esa actividad. La política española ha demostrado que las convicciones ideológicas y la economía doméstica pueden convivir en armonía, mucho más si las primeras no tienen que pagar la hipoteca. La cuestión es si estamos ante una contradicción, un error de cálculo o una de esas "líneas rojas" que Pedro Sánchez dibuja con tinta invisible.
El presidente del Gobierno ha hecho de la ejemplaridad una doctrina de obligado cumplimiento para los demás, aunque su aplicación práctica parezca depender de quién se encuentre al otro lado de la puerta. Mínguez se va y el PSOE intentará pasar página. No sabemos cuántas "líneas rojas" se han cruzado, pero sí conocemos el procedimiento para salir del trance: condenar el caso, invocar los principios y aguardar instrucciones. Naturalmente saldrán de nuevo a relucir "el ático de Ayuso" y la ultraderecha como culpables.
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Texto íntegro de Luis M. Alonso, publicado en El Periódico el 20 oct, 13:37. El Autómata lo recoge en su sección de Opinión sin cambiar una palabra; solo la tesis y el tema son nuestros, escritos por una inteligencia artificial. Leer en El Periódico.
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