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Los espías no van en las listas

Rafael Moyano en El Mundo

Foto: vía El Mundo

La tesis Compara la investigación sobre los fallos de inteligencia en Israel y Ceuta, y reclama esclarecer qué sabían las autoridades y cómo se planificó la entrada masiva de migrantes.

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Ronen Bar, el ex director del Shabat, el Servicio General de Seguridad israelí, ha llevado a los tribunales a Benjamin Netanyahu por difamación. Israel, con tantos enemigos, tiene tres grandes agencias de inteligencia: el Shabat, que se encarga de la seguridad interior y opera en el propio país y en los territorios palestinos; el Aman, que es el servicio de inteligencia militar; y el más conocido, el Mosad, encargado del espionaje externo y de la lucha contra el terrorismo internacional.

Pues bien, Netanyahu ha señalado a Bar como responsable de la cadena de errores que permitió el salvaje ataque de Hamas el 7 de octubre de 2023 en el que murieron 1.200 personas, 251 fueron secuestradas y desató la sangrienta respuesta israelí que arrasó la franja de Gaza. El ex director de Shabat se queja de que no hay una verdadera de investigación política y ha decidido recurrir a la justicia para hacer públicos sus argumentos, un documento en el que detalla hasta 20 avisos de que algo gordo se estaba fraguando.

En el Gobierno consideran que todo son pretextos de Bar para justificar su fracaso. En España también se investiga si ha sido un fallo de los distintos servicios de inteligencia o la inacción del Gobierno que 80.000 inmigrantes entraran en Ceuta en avalancha como si hubieran surgido de la nada. A veces parece que se olvida, pero 145 personas murieron en el intento. Aquí no hay denuncias, pero la Justicia ha intervenido y todo lo ocurrido está siendo investigado por la Audiencia Nacional, que tiene que determinar, entre otros delitos, un ataque contra la integridad y la independencia del Estado o posibles homicidios imprudentes.

Primero tiene que esclarecer cómo se planificó la entrada masiva, cuál fue el papel de Marruecos, qué información tenían las autoridades españolas y cómo actuaron. El resultado de las dos primeras averiguaciones no tendrá consecuencias para los implicados. Para los responsables de la última debería haberlas, pero es probable que se diluyan. El último informe del CNI entregado a la juez asegura que dos días antes de la invasión ya eran conscientes en el Gobierno de que Ceuta podría verse desbordada y de que el Gobierno marroquí estaba en el ajo.

Hasta hoy, las consecuencias políticas de tamaña crisis han sido la dimisión del delegado del Gobierno y, antes, la de su jefe de gabinete. Israel celebrará la semana que viene las primeras elecciones desde el 7-0, con tres años de guerra y muchas responsabilidades por repartir. En España serán dentro de un mes. Que culpen a los servicios de inteligencia, aunque insistan en que ellos ya lo advirtieron, porque si hay que rendir cuentas en las urnas, los espías no van en las listas.

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Texto íntegro de Rafael Moyano, publicado en El Mundo el 19 oct, 23:12. El Autómata lo recoge en su sección de Opinión sin cambiar una palabra; solo la tesis y el tema son nuestros, escritos por una inteligencia artificial. Leer en El Mundo.