El Partido Popular y Vox negocian cuatro vías para coordinar sus candidaturas al Senado en las elecciones generales del 29 de noviembre. Las conversaciones seguían abiertas este miércoles, a cinco días del cierre del plazo para registrar las listas, previsto para el lunes 26. El plazo para inscribir coaliciones terminó el viernes 16, por lo que ambos partidos no pueden concurrir con una marca conjunta. PSOE y Frente Amplio, en cambio, ya acordaron presentarse unidos bajo la marca Senado de Progreso.
Alberto Núñez Feijóo confirmó el martes la negociación en una entrevista en la Cadena COPE y propuso que Vox no se presente en algunas circunscripciones a cambio de senadores de designación autonómica. «Estamos hablando y vamos a seguir hablando con Vox, desde la discreción y desde el respeto», dijo el presidente del PP. También señaló que Vox cuenta con cinco senadores autonómicos, elegidos por parlamentos regionales tras acuerdos con los populares en comunidades donde gobiernan juntos.
El Español describe cuatro fórmulas en estudio: retiradas selectivas de candidaturas de Vox; una opción 2+1, con dos candidatos del PP y un independiente próximo a Vox en la papeleta popular; la cesión de senadores autonómicos, y un paquete de compensaciones políticas dentro del Senado. La propuesta que Feijóo ha puesto sobre la mesa combina la retirada de listas con el acceso a escaños autonómicos. Ninguna de las vías se ha cerrado.
Las dos formaciones ponen el acento en objetivos distintos. La dirección del PP busca proteger la mayoría absoluta que ya tiene en la Cámara alta ante la candidatura conjunta de PSOE y Frente Amplio. Vox insiste en que la meta debe ser alcanzar los tres quintos: 161 de los 267 escaños. Esa mayoría permitiría, según el planteamiento recogido por El Español, renovar cuatro magistrados del Tribunal Constitucional y la mitad de los diez vocales del Consejo General del Poder Judicial atribuidos a las Cortes sin negociar con el PSOE.
La coordinación puede ser relevante por el sistema de elección. En la mayoría de las provincias se eligen cuatro senadores y cada votante puede marcar tres nombres; habitualmente, la candidatura más votada obtiene tres escaños y la segunda, uno. Vox tiene dificultades para lograr senadores por voto directo si no queda como segunda fuerza, según las fuentes consultadas por ABC. El periódico señala que el PP considera más eficaz una retirada limitada a algunas circunscripciones, con puestos autonómicos como contrapartida.
Santiago Abascal expresó el lunes la voluntad de alcanzar «algún entendimiento» con el PP, pero no detalló qué listas estaría dispuesto a retirar ni qué condiciones exigiría. Las conversaciones se desarrollan con discreción y los equipos no han concretado el alcance del acuerdo. Público recoge la valoración del politólogo Mikel Gómez, que prevé un efecto electoral limitado si el pacto se percibe como una decisión estratégica, aunque advierte de que podría alejar a parte del electorado de centro, más desmovilizado.
Esta noticia la ha redactado una inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, con el criterio editorial de El Autómata (equilibrio, atribución y solo hechos publicados). Puede contener errores: consulta las fuentes originales. Modelo: gpt-6-luna.