El Gobierno francés anunció este lunes toques de queda nocturnos en barrios concretos de Lille, Douai, Wattignies y Denain, en el departamento del Norte, para las noches de este lunes y el martes. La medida, acordada con los alcaldes, responde a los saqueos y enfrentamientos registrados durante las protestas del fin de semana. La decisión coincide con la tensión en los mercados de deuda: Expansión situó a las 10.43 la prima francesa en 146 puntos básicos frente a Alemania y el bono a diez años en el umbral del 4,90%, tras subir más de diez puntos básicos durante la sesión.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, había anunciado toques de queda parciales en las zonas afectadas y los presentó como una alternativa más ajustada que declarar el estado de emergencia, aunque no descartó recurrir a esa figura si fuera necesario. La prefectura del Norte delimitó restricciones en los cuatro municipios. Al cierre de la información de Expansión se esperaba que el Gobierno publicara el mapa de otras localidades afectadas. ElEconomista informó también de limitaciones a las reuniones y manifestaciones en Marsella.
Las restricciones buscan proteger los negocios después de que los actos violentos del sábado afectaran al menos a 3.000 empresas, según el ministro de Comercio, Serge Papin, citado por elEconomista. El balance recogido por Expansión incluía unos 2.400 detenidos y cerca de un millar de policías y gendarmes heridos. El Ministerio de Justicia contabilizaba 2.331 personas bajo custodia a las ocho de la mañana del lunes. Las movilizaciones se convocaron contra el encarecimiento de la vida y el deterioro de los servicios públicos, y también expresaron rechazo al ajuste presupuestario.
La crisis se produce mientras el Ejecutivo intenta negociar en la Asamblea Nacional los Presupuestos de 2026. El plan pretende reducir el déficit del 5,4% del PIB previsto para este año al 5% en 2027, mediante un ajuste de 54.000 millones de euros, con 43.000 millones en nuevas medidas, según cifras del Gobierno recogidas por La Información. Sin cambios, el Ejecutivo calcula que el déficit superaría el 6% por el aumento de los intereses y del gasto social. El objetivo comunitario para el déficit es el 3%, según Expansión.
La presión inversora refleja también la deuda acumulada y las necesidades de financiación. Francia se acerca al 120% del PIB de deuda y prevé captar 340.000 millones de euros en los mercados en 2027, según elEconomista. El rendimiento alemán a diez años se mantenía en torno al 3,44%, de acuerdo con Expansión. La prima francesa se encontraba en una zona de máximos desde 2012, aunque había rozado los 160 puntos básicos dos semanas antes. Los intereses más altos encarecen las nuevas emisiones y la renovación de vencimientos, y reducen el margen del presupuesto.
Scope Ratings advierte de que, sin un ajuste fiscal más amplio y sostenido, la deuda podría pasar del 116% del PIB en 2025 a cerca del 129% en 2031, incluso con un crecimiento superior al 1% anual durante cinco años. Marco Giordano, director de inversiones de Wellington Management, señala que unos costes de financiación mayores pueden agravar las perspectivas fiscales y extender la presión a otros mercados de la zona euro, según La Información. La economía francesa creció un 0,5% interanual en el segundo trimestre; el Gobierno y el Banco de Francia prevén un avance del 0,4% para el conjunto de 2026, según Expansión.
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