Telefónica, Deutsche Telekom, Orange y Vodafone han firmado este lunes una carta de intenciones para estudiar una candidatura conjunta a la próxima asignación europea de espectro para Servicios Móviles por Satélite (MSS). Las frecuencias permitirían ofrecer conexión directa entre satélites y teléfonos móviles. El documento abre la puerta a una oferta común, pero no equivale a una solicitud formal ni obliga a las compañías a concurrir juntas. El anuncio llega en plena discusión sobre el reparto de la banda y tras una advertencia de Estados Unidos sobre posibles represalias.
El modelo previsto contempla que todos los operadores móviles puedan ofrecer servicios de conexión directa al dispositivo (D2D) mediante un acceso mayorista abierto y no discriminatorio, aunque no formen parte de la alianza. Las cuatro empresas sostienen que la fórmula ayudaría a reducir la fragmentación del mercado, ampliar la oferta y favorecer la competencia. También presentan el proyecto como una vía para mejorar la cobertura en zonas con servicio insuficiente y reforzar la resiliencia de las redes públicas y las comunicaciones críticas.
Las operadoras prevén aportar infraestructura terrestre en Europa y asumir tareas de coordinación y supervisión, pero no invertir directamente en una constelación. La red satelital dependería de un socio aún por seleccionar. Expansión ha situado a la estadounidense AST entre los posibles candidatos, sin que exista una elección confirmada. La alianza tampoco sustituye los acuerdos satelitales que cada compañía mantiene por separado. Expansión sitúa en 2029 el inicio previsto de los servicios.
La firma se produce mientras la Comisión Europea estudia cómo adjudicar la banda de 2 GHz, que actualmente utilizan compañías estadounidenses y cuyas concesiones vencen en mayo de 2027. Según Expansión, el embajador de Estados Unidos ante la UE, Andrew Puzder, advirtió al Financial Times de que podría haber represalias contra empresas europeas si Bruselas limita el acceso de compañías no pertenecientes a la UE. Puzder dijo que esas consecuencias podrían ser «devastadoras», en referencia al tamaño del mercado estadounidense.
El esquema de reparto descrito por Expansión contempla tres bloques. Uno se destinaría a comunicaciones gubernamentales y de defensa europeas, con el programa IRIS2 como posible usuario; otro, a un proveedor europeo de servicios D2D, una opción para la que las cuatro telecos estudian concurrir juntas; y un tercero quedaría abierto a cualquier proveedor comercial. Según el mismo medio, Starlink aspira a acceder a todas las frecuencias, no solo al bloque sin restricciones por nacionalidad.
La Comisión prevé adjudicar el espectro en la primavera de 2027, según Expansión, lo que deja un calendario limitado para preparar una oferta. Las cuatro operadoras sostienen que combinar sus redes y su alcance comercial con la tecnología de un socio satelital permitiría acelerar el despliegue e integrar el servicio en las redes móviles existentes. Por ahora, la carta establece únicamente el compromiso de estudiar una candidatura conjunta.
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