El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha desestimado el recurso de la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) La Torre y ha confirmado el plan que reduce progresivamente las extracciones de agua subterránea en el Vinalopó-Alacantí. La sentencia, dictada el 8 de octubre por la Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, mantiene la prioridad de sustituir los bombeos por agua del trasvase del Júcar y otros recursos. El fallo puede recurrirse en casación ante el Tribunal Supremo.
La resolución ratifica la decisión de la Confederación Hidrográfica del Júcar sobre las masas de agua de Villena-Beneixama, Jumilla-Villena, Serral-Salinas, Sierra de Crevillente, Peñarrubia y Quibas. El plan, acordado por la Confederación, la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, l’Alacantí y el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa, establece una reducción desde el año hidrológico 2024-2025 hasta el 1 de octubre de 2027. La medida busca mejorar tanto el volumen de agua disponible como su calidad.
La SAT, situada en el entorno de Beneixama, reclamaba que se reconocieran 320.000 metros cúbicos anuales como consumo en uno de los expedientes vinculados a sus pozos. El tribunal considera que la entidad no ha acreditado que el plan sea contrario a derecho y recuerda que la masa de Villena-Beneixama está evaluada en mal estado cuantitativo. La sentencia justifica el recorte porque busca recuperar el acuífero y mantener la actividad socioeconómica ligada al agua. Si una explotación demuestra que sus necesidades no quedan cubiertas, podrá solicitar una revisión mediante los mecanismos previstos en el plan.
Los valles del Vinalopó reciben actualmente cerca de 40 hectómetros cúbicos anuales del Júcar, tras el convenio firmado a finales de 2023 por los regantes y el Estado. El agua procede de excedentes captados en el azud de la Marquesa, cerca de Cullera. El acuerdo permite ofrecerla a un precio subvencionado que la Junta Central considera asumible y prevé que el volumen pueda alcanzar los 80 hectómetros cúbicos a medio plazo. Por cada metro cúbico que llega del Júcar se deja de extraer uno de los pozos.
La planificación también prevé incorporar agua reutilizada y contempla agua desalada de la planta de Mutxamel, destinada al abastecimiento urbano. Los pozos siguen siendo una fuente principal de suministro para ciudades del Medio y Alto Vinalopó, que no pueden recibir agua desalada, y para parte de l’Alacantí. La reducción de las extracciones afecta así tanto al regadío como a abastecimientos urbanos que dependen de los acuíferos.
El presidente de la Junta Central, Ángel Urbina, ha explicado que negocian con la Confederación una prórroga temporal para las comunidades y explotaciones que aún no están conectadas al postrasvase Júcar-Vinalopó. El plazo está por concretar y las infraestructuras necesarias deberán ser financiadas por los propios usuarios, según Urbina. El dirigente señala que los casos no son mayoritarios y se concentran en tres ámbitos de acuíferos, uno de ellos en Murcia. La Junta sostiene que los acuíferos han comenzado a recuperarse con la aportación de recursos alternativos.
Esta noticia la ha redactado una inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, con el criterio editorial de El Autómata (equilibrio, atribución y solo hechos publicados). Puede contener errores: consulta las fuentes originales. Modelo: gpt-6-luna.