El historiador Miguel Ángel del Arco Blanco ha recibido este lunes el Premio Nacional de Historia de España 2026 por *La hambruna española: victoria y muerte en la posguerra*, publicado por Crítica. El Ministerio de Cultura concede el galardón, dotado con 30.000 euros. El jurado considera que el libro ofrece «una visión renovada y reveladora» de la hambruna durante los primeros años del franquismo y lo define como un «notable ejercicio de investigación histórica».
El ensayo examina los llamados años del hambre, entre 1939 y 1952, y cuestiona la explicación oficial que atribuía las dificultades alimentarias a la destrucción de la Guerra Civil, el aislamiento internacional y la «pertinaz sequía». Del Arco sostiene que la autarquía —el modelo económico basado en la autosuficiencia— agravó la situación y prolongó sus efectos. El jurado destaca que la obra analiza cómo el hambre pudo servir como mecanismo de dominación y castigo a la población vencida. También señala que la crisis causó la muerte de cientos de miles de personas en los primeros años de la posguerra.
Para construir su argumento, Del Arco reunió datos económicos, estadísticas de salud pública, estudios sobre las relaciones internacionales, crónicas de levantamientos y expedientes judiciales relacionados con la corrupción, según explicó a *El Mundo*. El historiador conectó materiales que, hasta entonces, se habían estudiado por separado. La investigación aborda así tanto las decisiones económicas del régimen como sus efectos en la vida cotidiana y en el abastecimiento de la población.
El autor distingue entre la negligencia inicial y la corrupción que se consolidó después. En declaraciones a *El Mundo*, explicó que el hambre no surgió de un propósito del Gobierno de matar a la población, sino de una política de autosuficiencia que no era viable y que se mantuvo cuando determinados intereses quedaron ligados a ella. El control estatal de la distribución permitió además aplicar prioridades políticas: según el mismo medio, el libro describe ciudades mejor abastecidas que los pueblos, Madrid en mejor situación que otras ciudades y un suministro relativamente abundante para los militares.
Del Arco sostiene que las hambrunas de 1939 y 1946 no se debieron directamente a los daños de la guerra, sino a la política autárquica, la corrupción y el bloqueo internacional, según recogió *ABC*. El régimen, añade el historiador, amplificó factores como la sequía, la destrucción bélica y el aislamiento para justificar las carencias y eludir responsabilidades. El ensayo plantea que las decisiones económicas y la gestión de los alimentos contribuyeron a convertir la escasez en una forma de control social.
Nacido en Granada en 1978, Del Arco es catedrático de la Universidad de Granada y ha investigado la Guerra Civil, el fascismo y la posguerra, incluidos la represión, la memoria histórica y la crisis alimentaria. Entre sus libros anteriores figuran *Los años del hambre. Historia y memoria de la posguerra franquista* (2020) y *Cruces de memoria y olvido* (2022). El galardón reconoce una trayectoria centrada en el estudio de la dictadura y sus consecuencias sociales.
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