Gustavo Oliva, conocido como Gus, murió al mediodía de este lunes a los 58 años, después de que le sedaran esa misma mañana, según informó Sport. El exjugador y entrenador de pádel había hecho pública días antes su despedida, al conocer que le quedaba poco tiempo de vida. En ella agradeció a su familia y sus amigos y compartió reflexiones sobre la enfermedad y el final de su vida.
Oliva fue tenista en su juventud y más adelante encontró en el pádel una actividad a la que se dedicó durante décadas como jugador y entrenador. A los 40 años llegó a estar entre los diez mejores jugadores de Catalunya. Su trayectoria le convirtió en una referencia para quienes compartieron con él pistas y equipos, según la información publicada por Sport.
Diagnosticado de cáncer colorrectal a finales de 2023, explicó que había aplazado las pruebas preventivas y que, cuando aparecieron los primeros síntomas, la enfermedad estaba avanzada. En sus últimos mensajes insistió en la importancia de acudir a las revisiones médicas y no posponer los controles de salud. También agradeció la atención recibida durante el tratamiento en el Hospital de Terrassa, Vall d’Hebron y el Parc Sanitari Pere Virgili.
En su despedida, Oliva habló del amor por su mujer, Imma, y por sus dos hijas, a quienes señaló como una parte central de su vida. Expresó que le apenaba no llegar a ser abuelo, pero que encontraba tranquilidad al saber que ellas estaban bien. Su mensaje, difundido antes de su muerte, combinó el agradecimiento por lo vivido con la voluntad de que su experiencia sirviera para animar a otras personas a cuidar su salud.
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